RSS

El Doble de Cristo


De Juan…

Gracias por tu carta; no tengas miedo de escribirme largo, a Mí nadie me escribe y además quedé intrigado por el tal “Jimmie”.

No te escribo más para que me respondas pronto, todos en la casa te saludan.

Recibe un abrazo de quien tanto te quiere,

Juancho

A Juan…

Mi querido Juancho:

En tu carta estás “pintado”, tu impaciencia se refleja: cuatro líneas con tal     de recibir rápida respuesta.

Yo te conozco, Juancho: no es mi carta lo que te interesa sino         saber en qué termina lo de Jimmie.  Con tal de que después de leer cada

carta te dediques a reflexionar un poco, quedo contento.

Sigamos entonces en la narración:

EL DOBLE DE CRISTO

¿Yo?… Pues yo no soy más  que  una birria de doble… Uno de  tantos seres anónimos, sin  fama,  casi  sin  dinero,  que  realiza todas las proezas varoniles, todas las cosas difíciles y peligrosas, el verdadero trabajo.  Eso es lo que soy: un idiota dispuesto siempre a romperme la crisma con tal de que la estrella salve su bello rostro.  Eso es lo que soy, un doble imbécil, el burro que hace todo el trabajo en la oscuridad.  Usted mismo lo ha visto hoy en parte.  Espere a que se proyecte la cinta y ya verá lo que es bueno.  Nuestro “cara bonita” recibirá millares de cartas procedentes de todas las ciudades de todos los Estados.  Y todo    por qué? pues por lo que ha hecho Jimmie, sí, por lo que ha hecho Jimmie.  Todos los que vean esa película creerán que él, ese microbio anémico, fue el héroe atrevido que aterrizó con ese aeroplano antediluviano sobre unas estacas.  El correo de admiradores será fenomenal.  Me lo imagino ahora mismo amontonándose sobre su mesa.  Y ya sabe usted que el sueldo de las estrellas aumenta en proporción al peso de esas cartas.  Dicen que es muy popular en Correos.  Pero quién realiza la parte verdaderamente atractiva?  El insignificante Jimmie es quien la hace.  Sí, sí, el pequeñín de mi mamá, Jaimito, es quien se monta en ese cacharro dispuesto a desintegrarse a mil o dos mil metros de altura en el cielo azul y quien luego le hace tomar tierra sobre un montón de estacas, Claro que el único peligro es que yo no pueda volver a despertarme.  Pero eso qué importa mientras “Cara bonita” alcance todos los elogios y los aplausos?… Ya ve usted, lo que yo soy. Sólo un imbécil de doble… Qué le ha parecido mi descripción?

-Magnífica, Jimmie.  Pero supón que yo fuese un extranjero en estos lugares y desconociese el argot de Hollywood. ¿Cómo me explicarías lo que es un doble?

-No sé que es lo que se propone al pedirme esa explicación, pero ahí va… Un doble es un muerto vivo, una persona sin personalidad.  Tiene que tener buena anatomía, pero carecer de personalidad.  Esto me hace pensar en que el doctor Jekill  y Mr. Hyde era una persona muy afortunada, pues tenía una doble personalidad.  En cambio, cualquier doble de Hollywood, no es más que un idiota que adopta la personalidad de algún astro bonito, por eso, comprende usted?,  vive, pero está muerto; es una persona,  pero no tiene personalidad.  Qué tal me explico?

-De primera, Jimmie.  Pero, ¿no podías ser aún un poco más explícito?

-Claro que sí.  Puedo ser cualquier cosa porque como soy un doble, puedo ser hasta eso.  ¿Qué cómo es esto?  Muy sencillo… ¿Sabe usted lo que es una estrella?  El original, el Protagonista, la Primera Figura, ese átomo afeminado de correctísimas facciones que hoy ha visto usted actuar en el estudio.  Mi obligación primera es parecerme a él. Lo que me falta por naturaleza, lo suple la sección de maquillaje.

Yo no hago más que suministrar los cimientos.  Tengo que tener más o menos la misma estatura y el mismo tipo.  Luego tengo que andar como él, hablar como él y sentarme como él, levantarme como él, actuar como él.  Es decir, de hecho tengo que SER igual a él. ¿Porqué, sabe Usted?, hay muchas veces que el original puede actuar; hay cosas que el original no puede hacer; cosas que el original no se atreve a hacer y ahí es donde entra en acción el pequeño James.  Eso es lo que tengo que hacer, ahí es donde tengo que actuar.  Y hacer y actuar de tal manera, que todo el que me vea diga que quien hace y actúa es el original.  Eso es lo que es un doble, no una imitación o una sustitución sino una reproducción perfecta, yo produzco a la estrella y la reproduzco de tal modo que nadie puede apreciar la diferencia.  Anulo mi propia personalidad, niego mi expresión propia, mi yo, sólo para que el Protagonista pueda alcanzar toda su gloria.  Como le he dicho antes, James es un doble, un muerto vivo, una persona sin personalidad desconocida para el ancho mundo, siendo, sin embargo, el que reproduce para ése ancho mundo al Original, a ese guapísimo subelectrón que ha visto usted hoy.  Está claro?.

-Clarísimo, James, clarísimo.  Has estado casi elocuente.  Pero a mí se me figura que te gusta tu trabajo…

-Sí, ya lo creo… Pero mire,  hay  veces en que asquea tanto toda esa ficción, que me siento capaz de organizar una revolución.

Resulta que yo lo he hecho todo menos romperme la crisma, y el mundo grita admirado: “qué tipo”…, refiriéndose a ese bello mamarracho que se marearía si fuera a una ciudad de hierro.  “Bravo.  Qué valiente”… Ah, la vida de un doble es un infierno delicioso.  Pero bueno, para qué estás  haciendo que me sulfure?    Tú sabes de sobra lo que es un doble.

Casi habíamos llegado.  La charla de Jimmie, con su vehemencia y su amargura, había fijado una nueva idea en mi cabeza.  Se me hizo patente con la fuerza de la revelación, y decidí  probarla en él.

-Jimmie- le dije-, me has hecho antes una pregunta rara, una pregunta que no supe cómo contestar para ti en particular, porque comprendes, tú y yo hablamos lenguajes distintos; mis ideas y mis ideales no son los tuyos y de momento no supe traducir a tu idioma lo que pensaba.  Pero tú lo has hecho por mí. -Yo?…¿ Qué quieres decir ?

-Sólo esto.  Me has preguntado lo que es el cristianismo y no supe que clase de respuesta dar a un hombre como tú, que se ríe de la religión.  Pero ahora puedo utilizar tu propio lenguaje y decírtelo sencillamente.  Un cristiano es un doble.

Jimmie volvió rápido la cabeza, guiñó los ojos al dirigirme una irónica mirada,  y exclamó:

-sí- í -í ?

Fue un si-í-í muy arrastrado.  Era un signo de interrogación que me advertía de la suspicacia de Jimmie, al acecho para ver si me pescaba en algo.

-Conque un cristiano es un doble,  eh. … Tú utilizas mis palabras, pero yo no aceptó tus ideas, se puede saber a quién doblas?

-Ahí es exactamente donde me has llevado Jimmie.  Hasta ahora, jamás lo había pensado.  Pero a medida que hacías la vivida descripción de lo que es un doble y de lo que un doble hace, me vino de pronto, como un relámpago, la idea de que todo verdadero cristiano es un doble.  Sí,  Jimmíe, UN CRISTIANO ES UN DOBLE DE JESUCRISTO.

Jimmie deslizó el coche ante la cuneta y frenó suavemente.  He de decir en honor a los aviadores que conducen coches, que no saben arrancar ni apenas conducir, pero que paran maravillosamente.  Jimmie se había deslizado hasta allí con tanta gracia y suavidad como si hubiera tomado tierra con un avión, apartándolo suavemente junto a la plataforma de los viajeros.  Paró el motor, sacó un paquete de Camel y dijo:

– No es  necesario que entre todavía.

Qué tal Juancho? ¿Te interesa?  Te dejo “rumiando” estas ideas.  Eres un doble,  sé un doble de verdad,  pídele a Jesús que también yo lo sea.

Afectísimo en Cristo,

PAFER

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: